10/3/2025
Nos juntamos con Chiarita para recorrer su barrio con dimensión de patria. Este barrio de murga y carnaval, como cantan sus hijos, se forma como planetas rodeando un sol en ausencia cuyo corazón se encuentra sobre avenida La Plata señalado por murales que rezan “Esto es Tierra Santa”. Adentro la sombra de un estadio atrae con energía magnética todas las pasiones, recuerdos y anhelos de su gente. Cómo no saber que estamos en Boedo si llevamos cuadras y cuadras caminando y en cada esquina están los colores, o un cuervito o una María Auxiliadora, y en otras calles las esquinas gritan su nombre en mayúsculas. Recorriendo y sacando fotos me di cuenta rápidamente que, aún con la compañía de Chiarita que es cuerva hasta la médula, no iba a poder entender a pleno lo que estos murales representan para su gente, por lo que decidí mandar un mensaje a uno de los grupos que firman las paredes: Boedo Pinta. Los contacté con ganas de hablar con ellos sobre todas estas preguntas de rigor: ¿hace cuanto están? ¿Cómo se organizan para pintar? ¿Por qué lo hacen?.
“Dale hermano”, me respondieron.
La cita fue nada menos que una jornada de pintada en la actual cancha de San Lorenzo allá por el Bajo Flores. Bajamos del colectivo y nos fuimos por todo el paredón de Perito Moreno pintado a vivas franjas rojas y azules que cubren cuadra tras cuadra. Al llegar a la esquina encontramos una treintena de personas vestidas de azul y rojo armadas con brochas y tarros de pintura; habíamos llegado. Tan pronto pregunté por quién había contactado me dijeron que estaba viniendo y no dudaron en darnos una cálida bienvenida, haciéndonos sentir como uno más. Hombres, mujeres, gente grande, nenes y nenas, risas, asado, mate y su algo para tomar contagia una potente energía contrastante con un frío de temporada. Entre todo ello nos movimos a la placita de enfrente para entrevistarnos con el Roli.
Boedo Pinta: Hace 16 años que nosotros empezamos a pintar todo lo que es el barrio- me cuenta-. Nosotros somos todos de ahí de Boedo, nos conocemos desde chicos de ahí, después compartimos la cancha, el barrio, y a través de lo que compartimos en el barrio y todos nuestros gustos dijimos “bueno, vamos a pintar una puertita”, y dijimos “ ¿qué es lo que nos representa? Los colores por San Lorenzo, el barrio”.
Artie: Che, ¿y cómo se organizan?, ¿cómo deciden lo que van a hacer? ¿Es algo en conjunto?
BP: Es algo en conjunto, sí, o puede pasar de forma personal. Con los que iniciamos esto nos juntamos y decimos “che bueno, qué hacemos. Y hacemos este dibujo, hacemos este. Bueno fijate lo que a vos te parece”, y vamos compartiendo lo que cada uno tiene. Son ideas que nosotros juntamos en una ronda y decimos “che vamos a hacer esto, empezamos a pintar esto” y sale lo que hoy en día estamos haciendo.
Me sonreí, se manejan con tal espontaneidad que conmueve. Le pregunté entonces sobre sus influencias visuales.
BP: Lo que es el estilo callejero, freestyle todo ese estilo, venimos de ahí y después los colores, lo que a nosotros nos representa como el hincha de San Lorenzo y el barrio. Representar el barrio y representar los colores.
A: Y en un mural, ¿qué elementos visuales o íconos rescatan?
BP: BOEDO, Boedo lo ves en todos los murales, Boedo Boedo Boedo, y los colores de San Lorenzo, el logo del equipo (...) pero también el Rock and Roll, el Hip Hop para el lado de lo que nosotros plasmamos en un mural con las letras y todo eso.
Concentrados en dos focos principales para pintar, el barrio y el club son los dos puntos geográficos fundamentales para un hincha de San Lorenzo, tan marcado por una territorialidad de la que fue privado, va por el mundo boedizando donde pisa. Y es que uno lleva el club consigo, llevarlo en el corazón es la forma más bella de expresar una unión trascendental en las personas, se puede ser o no ser parte de un club pero el club es parte de uno, de su vida, de su ser.
A: Roli, ¿qué es San Lorenzo para vos?
BP: Para mí, es familia. Amistad. Alegría, tristeza, todo. Todo lo que nosotros plasmamos en un mural viene por el sentimiento por el club y cómo nosotros nos sentimos dentro del club y el entorno.
A: Y ¿cómo sentís que aporta el muralismo al club?
BP: No sé si se sentirán representados por lo que hacemos nosotros pero que cambie la vista de lo que nosotros tenemos acá, el barrio de Bajo Flores, para que los que se acerquen, sean visitantes sean locales, puedan ver otra cosa que no sea lo que estamos viendo hoy en día, lo que veíamos hace 1 o 2 años atrás que todo alrededor era como alguien que ni siquiera lo controla, ni el mismo club controla eso, ¿viste?. Y bueno, para que tenga más alegría. Ver colores es alegría, sean estos o los que sean, es alegría, te levanta el autoestima, te levanta la vida en sí, para nosotros y para los que lo ven de afuera.
A nosotros esto nos da alegría porque vemos por fuera lo que nosotros creemos que estamos aportando al club.
A: Para vos, ¿qué es el arte?
BP: Expresión de cada alma que nosotros llevamos dentro. Es lo que nuestro corazón y nuestra alma expresa al poder representarlo en un mural. Viene muy del alma.
A: ¿Algo que agregar?
BP: Invitar a todos y a quién quiera venir a ser parte de San Lorenzo y de los colores Boedo Pinta y del club a que venga a pintar y a dejar su huella.
Muchas cosas de las que hablé con Roli me dejaron pensando. Si bien me esperaba una forma de organización activa y colaborativa, me impresionó la simple forma con la que el grupo funciona. Se han encargado de pintar alrededor de su cancha conscientes del reto, conscientes del delicado entorno social que los rodea y lo han hecho a punta de pasión y alegría de sentir que ayudan a su club, así han pasado años de fines de semana pintando juntos. Ese día vimos cómo una muralla vieja y gastada pasaba en horas a ser una pintada gigante azul y roja con grandes letras que rezaba como un estandarte la frase del Gallego Insúa: “A San Lorenzo hay que defenderlo todos los días, todo el tiempo y en todos los ámbitos”. Son los hinchas al fin y al cabo los que han tomado esta frase como misión y la han cumplido con alegría.
Agradecido por una tarde bellísima siendo cuidados por la gente del Cuervo, no pude dejar de preguntarme si las dinámicas de otros grupos muralistas serían parecidas. Queriendo por tanto hablar con otro grupo supe a quienes acudir mirando por la ventana del colectivo. A medida que te acercás a la cancha de Argentinos Juniors vas viendo cómo se multiplican murales blanquirrojos y supe que los quería entrevistar. La respuesta fue tan amable como entusiasta, lo que me hizo pensar en las ganas de estos grupos de compartir su trabajo: Dale hermano, de una. Sí, me trató como un hermano.
Me recibieron nada menos que en el club y en una fecha especial, el aniversario de sus 121 años. En una iniciativa, que me pareció hermosa, se reunieron temprano y dispusieron de materiales para personalizar uno de los muros del club de manera que quien quisiese acercarse pudiese pintar un bichito para celebrar. Nuevamente chicos y grandes se acercaron a la actividad de “Pintá tu bichito” demostrando antes de cualquier pregunta la cercanía que tienen con la gente. Los Muralistas Paternal se animaron a hablar entre todos en círculo, por lo que la conversación se extendió gratamente, sentados en el quincho con la compañía obligada de un mate, de esos que te hacen conversar.
MP:En el 2019 arranqué con el primer mural -comenta el Chueco- y mi idea era no salir a pintar solo sino armar una crew, un grupo de hinchas de Argentinos, vecinos de La Paternal, todo para empezar a decorar el barrio. Sentía que había pocos murales y como que nos faltaba un poco más la identidad del barrio. Empecé yo y empecé a convocar gente.
Después aparecí yo -dijo Mati- que vengo del mundo del graffiti. Un día yendo a la cancha encontré murales nuevos y vi la firma que decía “Muralistas Paternal”, los busqué por las redes, me puse en contacto y dije “che yo soy de Argentinos también, cuando haga falta lo que sea, ir a pintar donde sea, estoy”.
Así me fueron comentando todos que fueron uniéndose al grupo con el tiempo, siendo llevados por haber visto un mural o habiendo compartido un tablón. Así es la calle, sin exámenes de bellas artes, sólo ganas de hacer.
A: Y ¿cómo hacen para saber que van a hacer?
MP: El barrio también nos avala un montón entonces muchas veces aparecen paredes, ya nos conocen y los vecinos nos buscan para decirnos: “che, tal pared está disponible”, muchas paredes se dieron así. Otras las buscamos nosotros y casi siempre nos dicen que sí.
Después, con el tema de los diseños y esas cosas, somos bastante freestyle, entonces muchas veces vamos a la pared sin nada. Tenemos diferentes estilos, tratamos de combinar eso. Por ejemplo, Nahue hace las copas Libertadores, Joan pinta muy bien los retratos. Las letras… como que nos vamos turnando un poco en esas cosas y unificándolas.
Lu, una de las muralistas, pide la palabra:
-Lo hermoso que tiene esto es que es bastante cooperativo, no hay mucha competencia entre el grupo, cada quien va aportando lo que tiene. Yo por ejemplo no era muralista y de pronto me sumaron y a lo que podía aportar le daban una bienvenida bacán y eso es agradable porque permite que puedas ir desarrollándote dentro del equipo.
A: ¿Qué influencias tienen?
MP: Y el club. Todo lo que el club ganó en todos sus años de historia y el amor que tenemos por el club son, creo, nuestra mayor influencia.
Me parece que ahora este último tiempo se armó un estilo nuevo de muralismo que es el tribunero, el futbolero, que es diferente al street art palermitano o al graffiti también. Vas a ver que cada equipo tiene su identidad. Te vas para La Plata y tenés al lobo, te venís a Paternal y tenés el bicho, te vas para Liniers y tenés el fortín, te vas para Rosario y tenés los guerreros, te vas para Independiente y tenés el diablito.
Creo que en este grupo lo que une mucho es la calle. Creo que la mayoría había hecho cosas en la calle, había hecho esto de tomarse espacios públicos y tiene algo que ver con el estilo que se hace al final.
A: Hablame sobre lo que pintan, ¿cuáles son los elementos visuales o íconos que rescatan?
MP: La sexta estrella queremos pintar -ríen todos-.
Básicamente tratamos de hacer todo lo que venga referenciado a Argentinos, a sus logros, a su historia. Somos el semillero del mundo entonces tenemos mil jugadores para pintar. El más grande es el Diego obviamente, lo vas a ver en todos lados en todo Paternal. Pero tenemos mil, si nos ponemos a pintar jugadores no terminamos más, no alcanzan las paredes. Y luego escudos, rojo y blanco en todos lados…
También hay algo que podés ver que se repite en los murales de barrio que es poner logos y nombres de bandas de rock, de cumbia. Ese tipo de cosas es algo muy identificativo de la cultura de barrio. Nosotros tenemos al Pity por ahí.
Y otra cosa que vas a notar en los murales de todas las hinchadas argentinas es: las Malvinas son argentinas. Por lo menos no creo que haya un club que no tenga un mural que lo diga.
Luego de esa clase de iconografía popular me fui por una pregunta que amo.
A: ¿Qué es Argentinos Juniors para ustedes?
MP: No es solamente ir a ver un partido. Para nosotros son los amigos, el barrio, la familia (toda mi familia es del Bicho) y es una parte donde desde chiquito se vive juntos. Estamos atados a Argentinos Juniors.
Paternal tira. Yo no soy de Paternal pero tira. Siempre amigos, siempre una chica, siempre algo en Paternal.
A: ¿Cómo sienten que aporta el muralismo al club?
MP: Sentido de pertenencia super fuerte. Con el lugar, con el espacio, esto mismo: hacer grupo y juntarnos.
Creo que es muy importante, es más una cosa de familia, de nuestra cultura que generamos nosotros que ya no es sólo fútbol, no son 90 minutos de un partido, no es un resultado, sino que es justamente estar ahí, es como la frase que te dicen “los partidos se ganan dentro de la cancha y en los tablones”, también en las paredes. También en el barrio, porque no es hacer patria sino barrio, es hacer barrio. El estar ahí mostrando los colores, que los chicos crezcan viendo eso, que el barrio sea rojo y blanco.
Ahora mi otra pregunta favorita:
A: Chicos, ¿qué es el arte?
MP: Cagarse de frío -se ríen todos, debí haberlo previsto.
No sé que será el arte pero estoy agradecido porque nos encontró a nosotros en este grupo hermoso que se llama Muralistas Paternal y que no tiene freno, vamos a tener 50 años y vamos a seguir viéndonos y juntándonos a pintar porque es lo que amamos y estamos agradecidos.
Ya vamos a tener que empezar a pintar en primeros pisos.
Es una pregunta difícil, lo que sí sé es que es un lugar que me siento cómodo, que me gusta hacer y que me ayuda en la vida.
También siento que es hacer algo por el gusto de hacerlo, creo que estamos en un momento en que con pocas cosas pasa eso, el ir por el placer de estar y hacerlo cuando en realidad estamos acostumbrados a que todo tenga un precio monetario o un precio a nivel de imagen. La mayoría de los que estamos acá lo hacemos porque queremos.
Yo personalmente no me considero artista. Yo vengo del graffiti y para mí encontrar este grupo fue encontrar la fusión de dos pasiones que eran Argentinos Juniors y el graffiti. Para mí es algo soñado y es literalmente un sentido de vida, una pulsión de vida. Son pasiones, es amor, es eso.
A: Unas últimas palabras.
MP: Que nos sigan en las redes sociales. El que sea hincha de Argentinos o sea del barrio La Paternal que venga a colaborar, a pintar con nosotros, siempre están todos invitados. Capaz que esto no lo contamos pero la manera en que nosotros generamos las pinturas es siempre en colaboración con mucha gente. Muchas veces ponemos plata nosotros, muchas veces viene gente y nos dona pintura o plata y eso es fundamental porque hoy en día están carísimos los materiales y nosotros venimos siempre de corazón, a pulmón a hacer las cosas. Entonces nos re ayuda la gente, el barrio nos re avala con eso. Así que los que se sumen y quieran colaborar están todos invitados.
Dejé a los chicos de la Paternal celebrar tranquilos su aniversario, envidiando esa camaradería. Pienso en la cantidad de cosas que se comparten cuando la pasión artística y la pasión por una institución se encuentran y llevan a reivindicar un sentir por medio de la proeza visual. Me quedo pensando en que en estos grupos existe un análisis en cuanto a la visualidad de su entorno, un análisis muy lejano del de mercado: un análisis activo con el afán de intervención donde el interés personal sucumbe ante lo colectivo, ante una pasión tan personal como grupal.
Quise ir por un grupo más. Una noche amenazante de llovizna pensé en mis vecinos del barrio de al lado, busqué hasta dar con un grupo con publicaciones muy recientes y les mandé un mensaje para hablar de sus murales, pensando que ojalá pudiese ser en una sesión de pintada.
“Ahora mismo estamos, venite”.
Vi que el 85 me dejaba por la cancha de All Boys y no dudé en mandarme.
Cuando arribé vi a un grupito sobre la vereda boceteando letras en una pared blanca decorada con un chico murguero. Me convidaron Coca Cola, una empanada de jamón y queso (un banquete, si me preguntan) y entre las minúsculas gotas que recorrían nuestras mejillas hablé con Fran y Facundo, dos artistas (no acepto otra definición) que hicieron de voceros del grupo: los Pintadas All Boys.
A: Bueno, ¿cuándo empezaron?
PAB: Desde febrero, más o menos, -me sorprendo por el poco tiempo-. No nos conocíamos antes, somos todos pibes que nos conocimos en la cancha capaz pero no parábamos juntos. Por internet empezó, nos motivamos y arrancamos enseguida. Haciendo una gacetilla, juntando guita en donación, no nos quedamos con un peso, es todo por amor al barrio. Estamos desde enero y ya hicimos 20 murales.
A: ¿Cómo hacen funcionar al grupo y lo que hacen?
PAB: Principalmente ya hay paredes marcadas y hay lugares que nos aportan también, muchos vecinos, mucha gente del barrio. Nosotros plasmamos en esas paredes diferentes reglas, diferentes modelos.
Con el teléfono mojado y chequeando que no se cortara el audio, les pregunto sobre sus influencias. Ellos se turnan para responder, me sueltan frases al pie como un buen 5.
PAB: El barrio, la música que se escucha acá, son cosas que venimos viendo también.
Antes había más murales y se borraron.
No hay estilo propio: vamos variando las letras, la fuente, los dibujos, los modelos.
Se habla mucho con los vecinos, viste, se arregla. Capaz un vecino dice “queremos las Malvinas” y bueno, sale Malvinas. Entonces también depende del vecino. Nosotros empezamos hace poco, ya vamos a encontrar un estilo propio.
Tremendo -pienso- hay una búsqueda estilística cocinándose, quieren llegar a una forma propia de hacer murales, una identidad visual y artística.
A: ¿Qué elementos o íconos rescatan?
PAB: Malvinas, Floresta, el blanco y el negro, Rock and Roll, principalmente esa es la base, mucha identidad del barrio, del club.
Acá justo -me señala la pared bocetada- queremos sumar un murguero, un bombo, que son cosas que también se pierden de la identidad porteña que queremos resaltar porque es como vivimos nosotros aparte, es lo que nos gusta.
A: ¿Qué lugares pintan?
PAB: Los límites con los primos, vamos marcando límites y vamos de afuera para adentro y de adentro para afuera.
A: Ahora -les advierto- nos ponemos sentimentales: ¿qué es All Boys para ustedes?
PAB: La vida, todo. Primero All Boys, después nosotros. Por lo menos yo: primero All Boys, después todo. Nosotros estamos en las buenas y en las malas mucho más, o sea, los resultados últimamente no se vinieron dando y pintamos más . El club es todo para nosotros.
Sí, todo -añade el compañero con profunda reflexión-, mi infancia, mi adolescencia, ahora estoy yendo con el nene, lo llevo a la cancha. Y también resaltar que es el barrio, es caminar todos los días. Hay una bandera que dice “no son 90 minutos, es toda una vida” estamos para All Boys, por Floresta. La vida. Es una manera de vivir.
A: ¿Y cómo sienten que aporta el muralismo al club?
PAB: Esto es identidad pura, esto genera que vos vengas acá al barrio, veas un mural, dos, tres, las Malvinas, All Boys y te sientas parte, te halles y digas “uy, estoy llegando al barrio”. Esto igual es normal en muchos barrios pero nosotros queremos que acá se note mucho más.
A: ¿Qué cosas hacen a un club?
PAB: Un montón de cosas.
Un club es social, que cumpla una función social. A nosotros no nos gustan las Sociedades Anónimas, nunca S.A.
Integrar al barrio y que el barrio se integre al club también. Esto nosotros lo hacemos por los colores, es así, esté quien esté.
A: Muchachos, pregunta clave, ¿el arte, qué es?
PAB: Para mí el arte es todo, es la manera de conectar con el barrio, de darle color, darle vida, de distraerse también un poco de lo que es la rutina de laburar, es salirse un poco de la normalidad para la gente que no está acostumbrada a venir a pintar. Es distraerse, poder conectar con otras cosas. Es jugar también, hacer cosas nuevas, aprender cosas, ir mejorando.
Releo “es jugar”. El concepto me encanta, los muchachos ven en el proceso creativo la presencia del juego, esa instancia de imaginación y creatividad plena.
A: ¿Unas palabras para finalizar?
PAB: Saludos a todos los de la banda. Y bueno, es compartir momentos, momentos entre amigos, que los murales también son eso: compartir lindos momentos.
Volví a casa contento. En un país que discute tanto el tema de la violencia en el fútbol, la reacción de estos grupos para con nosotros fue de cálida hermandad aún sabiendo que por ahí no éramos hinchas de sus clubes, no les importó en lo más mínimo. Nos dieron la bienvenida, nos convidaron para comer y se dispusieron a hablar abiertamente de sus gustos, pasiones y amores.
Sobre las preguntas que dieron pie a mi investigación, el qué, el cómo y el porqué de los murales, creo que las voces de sus protagonistas responden con claridad. Por mi parte, siendo momento de sacar conclusiones, vuelvo a mirar las fotos de los murales y a recordar las jornadas que nos permitieron compartir y no puedo dejar de pensar en el grupo humano detrás de cada mural. Recuerdo cuando era más chico y empezaba a ir a la cancha, miraba la masa de gente y pensaba en un todo homogéneo que sentía de igual forma la pasión y que, por ende, actuaba de manera uniforme . Hoy pienso todo lo contrario, observo una masa constituida por miles y miles de complejas singularidades.
Cada persona es diferente y única, tiene un origen distinto al de al lado, una historia distinta, muchas veces ambiciones, pensamientos y posturas distintas, por lo que no deja de asombrarme cuando una institución como un club pasa a ser un movimiento social. En este punto el club trasciende su propia materialidad y comienza a ser un conjunto vivo y dinámico de valores e historias. ¿Cómo puede ser que miles de personas se sientan tan identificadas con un equipo como para llegar a movilizarse con otras miles de singularidades a un estadio o, dado nuestro caso, a pintar?
Respecto al arte, recuerdo que viendo la cara iluminada de los entrevistados supe que había una necesidad de expresividad en relación con su club que tiene la urgencia de ser plasmada. Ya que el arte es inherente a lo humano, estos artistas del tablón y de la calle fueron formando grupos con más hinchas de sus propios clubes movidos por deseos similares de expresión, organizándose con una espontaneidad poco lograda por fuera la pasión. El arte callejero y bravo que producen es fruto de artistas con mirada aguda , que observan activamente en derredor, analizan las calles que frecuentan, registran paredes y las critican desde su forma: ¿no sería mejor poner un mural ahí?. Luego se juntan y echan a andar las ideas formando una obra de arte colectiva, porque esa es la forma de hacer club, siempre desde la cooperación mutua. Ahora, armados con brochas, pinceles, tiza y pintura ponen manos a la obra para hacer vivir visualmente lo que a ellos mismos los hace vivir y sin exclusiones, dándole la bienvenida a quien quiera sumarse.
Así nació el primer mural, el segundo, el tercero. Ya para el cuarto mural no eran dos los que se juntaban sino cinco, después siete y seguimos sumando. Cuando querés darte cuenta en Floresta planean maratónicamente hacer cincuenta murales antes de que acabe el año, en Paternal los propios vecinos buscan al grupo para que hagan vivir al club en sus paredes y en el Bajo Flores quieren dar vuelta las avenidas de un estadio pintando en rojo y azul paredones eternos. En todos los casos es todo a pulmón, con los fondos de los integrantes y con colectas. Todo por una razón: por amor al club y al barrio.
Si bien no es el único, las paredes son uno de los lugares más importantes donde se encuentran el fútbol y el arte. Si pensamos el mural en su contexto podremos apreciar que no es azarosa su ubicación ni su mensaje. Están puestos en un barrio donde vive el club y su gente, la identidad se hace expresión visual a tal punto que estos barrios se vuelven museos a cielo abierto. Ante esta muestra donde los hinchas son curadores y expositores no podemos olvidar precisamente eso: que detrás de cada pared hay cientos de personas, de historias, de voces y horas entregadas por la pasión de estar, de ser y de pertenecer.
Diego Maquehue Carvajal
Agradecimientos
Agradezco profundamente a los grupos muralistas que no sólo nos ayudaron con nuestra investigación sino que nos recibieron con respeto y cariño:
Boedo Pinta
Muralistas Paternal
Pintadas All Boys
A Chiarita que me llevó por Boedo.
Al fútbol y al arte.